miércoles, 11 de enero de 2006

El perro imaginario

Imagino que un perro imaginario podría atentar con la vida de mi gato. Pero imagino también que me encariñaré más con el perro y luego dejare a mi gato imaginario.

Pobre de mi gato, imagino, como sufriría si lo dejo. Aunque podría imaginar que mi gato es entregado de nuevo al vecino por lo que debería imaginar que si existe el vecino y sigue acá….

Pero, si el vecino se enoja conmigo?, entonces podría imaginar que no me dirá nada. Haber perro imaginario, imagino que no tendrás pulgas que te inquieten. Pero imagino que le pegarás las “no pulgas a mi gato”.

Mmmm podría ser que imagine teniéndote conmigo en cada lugar que valla, pero imagino que hay ecepciones.

Imagino un lindo nombre para ti; el nombre ya todos los saben porque es también imaginario. Pero si imagino que un día se me va? Y que no volverá?, ¿Qué hago entonces?. Podría imaginármelo inmortal pero ¿quien lo imaginaría cuando yo ya no este para imaginarlo…..?

No hay comentarios.: